Aymara Gerdel

Directora del Centro Venezolano de Estudio sobre China (CVEC), Directora del Centro de Investigación Comunidad de Futuro Compartido China-Venezuela, Profesora de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y de la University of International Business and Economics de China (UIBE), es miembro de la Red Académica Internacional para una Comunidad de Futuro Compartido promovida por el Instituto para una Comunidad de Futuro Compartido de la Universidad de Comunicación de China. Es Candidata a PhD en Public Policy de la School of Government de la UIBE, también es Magister en Economía de la UIBE, Especialista en Gobierno y Políticas Públicas de la Facultad de Ciencias Políticas y Jurídicas de la UCV y Licenciada en Ciencias Estadísticas de la Escuela de Estadística y Ciencias Actuariales de la UCV.

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Desde principios del siglo XXI, las relaciones entre China y Venezuela han prosperado en distintos ámbitos, convirtiéndose en un ejemplo exitoso de cooperación Sur-Sur y consolidándose como una de las relaciones más dinámicas de América Latina en términos políticos, diplomáticos y de complementariedad económica. Esta relación constituye, además, un pilar fundamental para la construcción de una comunidad de futuro compartido entre China y la región latinoamericana y caribeña.  

Una amistad a toda prueba 

Precisamente en este contexto, es importante mencionar que ambos países mantienen en la actualidad una asociación estratégica a toda prueba y todo tiempo, que se profundizó y consolidó significativamente a lo largo de 2025. Cabe destacar que Venezuela es el primer y único país de América Latina y el Caribe (ALC) en alcanzar este nivel estratégico de relación con China, establecido en 2023, uniéndose así a un selecto grupo de seis países: Pakistán (2015), Bielorrusia (2022), Etiopía (2023), Uzbekistán (2024) y Hungría (2024), que cuentan con este nivel de relacionamiento.  

Según información de la base de datos Comtrade de las Naciones Unidas, en 2024 China se había consolidado como el segundo socio comercial de Venezuela. Además, en ese mismo período, China se posicionó como el principal país de origen de las importaciones venezolanas, convirtiéndose así en su proveedor más importante por el volumen de compras. En cuanto a las exportaciones venezolanas, China ocupó el tercer lugar como destino principal, después de Estados Unidos e India. 

En este sentido, el portavoz del Ministerio de Comercio de China, He Yadong, ha declarado que la disposición de China a profundizar continuamente en sus relaciones económicas y comerciales con Venezuela no cambiará, independientemente de los cambios en la situación política del país. Además, el funcionario ha señalado que las acciones hegemónicas de Estados Unidos violan gravemente el derecho internacional, vulneran la soberanía de Venezuela y amenazan la paz y la seguridad en América Latina. “China se opone firmemente a esto”, afirmó. El portavoz también subrayó que la cooperación económica y comercial entre China y Venezuela es una colaboración entre Estados soberanos, protegida tanto por el derecho internacional como por las leyes de ambos países, y que ningún otro país tiene derecho a interferir. 

Relaciones bilaterales consolidadas

No obstante, pese a los desafíos actuales a lo largo de 2025, la relación binacional logró materializar logros tangibles que profundizaron y consolidaron aún más su alianza estratégica. 

En el ámbito energético, en marzo de 2025, tuvo lugar un hecho significativo: la vicepresidenta ejecutiva y ministra del Poder Popular de Hidrocarburos, Delcy Rodríguez, se reunió en Beijing con el presidente de la Corporación Nacional de Petróleo de China (CNPC), Dai Houliang, con el objetivo de revisar las alianzas estratégicas, los proyectos de inversión en curso y la expansión de la capacidad productiva de Venezuela.  

En el marco de la cooperación energética, la empresa estatal petrolera PDVSA de Venezuela y la empresa china privada China Concord Resources Corp (CCRC) negociaron un contrato de producción compartida de 20 años para un proyecto de 1000 millones de dólares en el lago de Maracaibo, en el oeste de Venezuela. El objetivo de esta cooperación es reabrir rápidamente unos 100 pozos y aumentar la producción de 12.000 a 60.000 barriles diarios (bpd) en 2026.  

En el marco del Foro Global de Promoción de la Zona Económica Especial (ZEE) de Paraguaná, las empresas chinas Pan-China Group y China Value International Holdings firmaron el “Acuerdo Marco de Cooperación Estratégica para la Promoción Conjunta del Desarrollo, la Construcción y la Operación de Alta Calidad de la Zona Económica Especial de Paraguaná en Venezuela”. La península de Paraguaná, la más extensa de Venezuela, abarca una superficie de 2500 km² y en ella se encuentran la segunda refinería de petróleo más grande del mundo, un puerto de aguas profundas y un aeropuerto internacional. 

Asimismo, para potenciar la conectividad comercial en noviembre de 2025 se creó una nueva ruta marítima Tianjin-Venezuela (Puerto Cabello, Cardón y La Guaira). Esta nueva conexión reducirá significativamente los tiempos de tránsito de mercancías entre ambos países, optimizará la logística, facilitará un flujo comercial más eficiente y los tiempos de entrega podrían disminuir aproximadamente a 20 días.  

En síntesis, reflejando el alcance de la cooperación energética, Ángel Freytez, director ejecutivo de la Cámara de Comercio e Industria China-Venezuela, aseguró que “China está haciendo un esfuerzo colaborativo para no solo recuperar la infraestructura petrolera e incrementar la producción, sino mantener los canales de comercio y suministro petrolero con la región asiática”. 

En lo que respecta a la inclusión de productos no tradicionales (distintos del petróleo crudo y los productos derivados) en la oferta exportable de Venezuela hacia China, la exportación de pescados y crustáceos, en particular el camarón blanco, se ha consolidado como el octavo producto más importante de dicha oferta. Se prevé que, a corto y medio plazo, las exportaciones de camarones de Venezuela a China sigan aumentando gracias a la firma del Protocolo de Inspección y Requisitos para la Exportación de Productos Acuáticos Silvestres de Venezuela a China. 

Una cooperación multifacética 

Asimismo, en 2025, Venezuela y China firmaron un acuerdo fitosanitario para la exportación de frijol mungo, lo que permitirá la exportación directa de este producto a China. Además, Venezuela y China están negociando un importante acuerdo comercial que establecería aranceles cero para alrededor de 400 productos de cada país. La ministra venezolana de Comercio Exterior, Coromoto Godoy, anunció este acuerdo durante su participación en la Exposición Internacional de Importaciones de China 2025, y su objetivo es consolidar y expandir los lazos comerciales entre ambos países. Las autoridades venezolanas prevén que el acuerdo entre en vigor en el primer trimestre de 2026, lo que demuestra el compromiso de ambos Gobiernos por fortalecer su relación económica y proteger la industria nacional. Entre los productos venezolanos que se pretenden posicionar en el mercado chino, destacan los productos agroindustriales y pesqueros, como el cacao, el café, los frijoles, el camarón y el cangrejo azul. 

En materia de ciencia y tecnología, el año 2025 estuvo marcado por avances concretos que materializaron la cooperación bilateral. En el marco del 51.º aniversario de las relaciones diplomáticas y durante la Gran Expo China-Venezuela: Un Futuro Esplendoroso, la empresa china iFLYTEK firmó un memorándum de entendimiento con la República Bolivariana de Venezuela que sienta las bases para fortalecer la cooperación en el ámbito de la inteligencia artificial (IA) entre ambos países. 

Del mismo modo, en un ámbito complementario, en julio de 2025, China y Venezuela firmaron en la ciudad de Shenzhen, provincia de Guangdong, un memorándum de entendimiento en educación y ciencia. Este acuerdo, suscrito por Gabriela Jiménez Ramírez, ministra de Ciencia y Tecnología y rectora de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán, y representantes del Centro de Innovación para la Educación Superior (UNESCO-ICHEI), con sede en Shenzhen, busca fortalecer el sistema educativo y potenciar la cooperación científica y tecnológica entre ambos países. 

Una encrucijada estratégica 

El año 2026 marca el inicio de una nueva etapa en las relaciones diplomáticas entre China y Venezuela con un patrimonio de más de medio siglo de amistad y cooperación. Esta nueva etapa se caracteriza por una contradicción geopolítica fundamental. Por un lado, Venezuela ha sido calificada como una “amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional de Estados Unidos”, y ha estado sometida a un régimen de máxima presión, sufriendo una agresión militar el pasado 3 de enero. Por otro lado, es un aliado estratégico “a toda prueba y todo tiempo” para China. 

En consecuencia, el principal desafío estratégico para Venezuela en el futuro próximo será decidir entre dos propuestas geopolíticas antagónicas: la primera propuesta se basa en la Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, bajo el corolario Trump que busca expulsar las influencias extrarregionales o competidores no hemisféricos (especialmente a China) del continente americano mediante una combinación de presión económico-militar e incentivos comerciales, forzando a los países latinoamericanos a optar por alinearse con el liderazgo estadounidense. 

La segunda propuesta se basa en el documento de política de China hacia ALC, cuya base política es la solidaridad, y que convierte la cooperación pragmática en solidaridad contra el hegemonismo mediante la creación de nuevas instituciones globales en el marco de la Iniciativa para la Gobernanza Global (IGG), así como a través de la cooperación tripartita y la reforma progresiva del sistema de gobernanza económica global.    

En resumen, las decisiones de política que el Gobierno venezolano adopte en el marco de este desafío estratégico definirán cuestiones concretas, como el uso soberano de sus recursos naturales estratégicos, su capacidad para atraer inversiones, la recuperación de su industria petrolera, la posibilidad de materializar transferencias tecnológicas y su capacidad para tomar decisiones soberanas en un orden mundial en reconfiguración. 

Fuente: https://www.chinahoy.com.cn/2018/gcpl/202601/t20260123_800428783.html

Por CVEC

El Centro Venezolano de Estudios sobre China (CVEC) es el primer y único centro de investigación dedicado exclusivamente a los estudios sobre China dentro de la República Bolivariana de Venezuela. Fundado el 13 de junio de 2017 por jóvenes profesores e investigadores provenientes de la Universidad Central de Venezuela, el CVEC ha planificado desde su creación, la conformación de un equipo de investigadores provenientes de distintos espacios intelectuales y profesionales, cuyas capacidades de análisis y comprensión sobre las realidades que configuran el mundo de hoy y del futuro coincidieran en esta instancia de gestión académica e intelectual.

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